| De: Diego Piriz
<dpiriz@varela.reu.edu.uy>
Encuentra
mi familia
Creo
que nosotros llamamos raíces a nuestros ancestros porque en un árbol
las raíces vienen de lo más profundo. En varias oportunidades
hice mi árbol genealógico, lo más amplio que pude.
Mi nombre lo decidió mi madre mucho
antes de nacer, ella quería un nombre poco común pero no
raro. Creo que los nombres no tienen influencia en la personalidad de uno.
Las personas en el mundo siempre tuvieron nombres, pero cuando la población
mundial aumentó se hizo necesario un segundo nombre. Mi nombre tiene
varios significados:
-
Tendrá una fuerte reacción
ante cualquier amenaza contra su libertad. Posibilidad de dirigir la dedicación
cotidiana a más de un problema al mismo tiempo. Para sentir seguridad
emocional necesita sentirse arropado. Su personalidad es muy dinámica
y la misma marca la amplitud de sus conocimientos y la curiosidad intrínseca
que siente frente al medio cotidiano. Su versatilidad personal unida a
su continua busca de exteriorización le permite estar siempre renovándose,
y debido a ello, puede sorprender bastante a los demás.
-
Es práctico, independiente, honesto
y soñador. Tiene facilidad para hacer amistades ya que tiene mucho
carisma y sabe escuchar a los demás. En el amor es romántico
y un poco posesivo.
En toda mi vida sólo he vivido
en 3 casas que siempre están en la zona.
En todo el Uruguay se celebra el día
de la madre en mayo y el día del padre en julio.
Por
tierra, mar o aire
La gente en el mundo se muda principalmente
por razones económicas o persecuciones sociales. La mayoría
de las personas que deciden dejar el país quieren lo mejor para
las personas que lo rodean o para sí mismos.
Lo que evite que una persona deje el país
es la familia, amigos o el cariño a la tierra. Para todas las personas
dejar un lugar representa un sacrificio y una adaptación.
Mis ancestros vinieron de España
no sé en que año, pero creo que fue después de la
guerra.
La influencia europea está cambiando
la cultura de todos los continentes, por eso creo que nuestra cultura y
sentimiento nacional está siendo invadido, excesivamente, por los
demás países.
Cuando uno emigra cree que todo va a ser
mejor, pero muchas de éstas personas terminan viviendo en peores
condiciones que en su país de origen.
Mirando
atrás en el tiempo
Hace 50 años Montevideo estaba mucho
menos poblado que ahora con sólo 611.000 habitantes.
Montevideo es a la vez capital y la principal
ciudad de Uruguay. La ciudad antigua se estableció en la hermosa
bahía circundante, de fácil acceso y buen puerto natural,
con más de 10 metros de profundidad. La bahía está
dominada por un cerro de 120 metros de altura, en el que se instalaron
un fuerte, que hoy en día es un museo militar, y un faro en 1804.
El crecimiento de la ciudad fue paulatino
durante los primeros años de la independencia y muy importante entre
1860 y 1910, momento en el que su población se duplicó, viéndose
enormemente favorecida por el flujo inmigratorio.
Posteriormente, el crecimiento disminuyó,
pero su población representa casi el 50 % de la nación,
recibiendo la mayor parte del flujo migratorio que proviene del campo.
De las edificaciones de la época
colonial no quedan más que vestigios, y son escasas las obras de
finales del siglo XVIII o principios de XIX. Nos hallamos, pues, ante una
urbe moderna, atravesada por amplias avenidas arboladas.
Cómo
crece mi rama
Varias veces mis ancestros me contaron sobre
sus hazañas pasadas; no las recuerdo todas pero eran personas muy
similares a mí actualmente.
Yo creo que todas las personas piensan
en como serán las generaciones futuras. Espero que las próximas
generaciones puedan vivir en un mundo mejor que el que nos ha tocado vivir
a nosotros.
Creo que lo único que podemos
hacer es aportar lo que podamos para crear un futuro mejor. Todos somos
responsables de lo que le pase al mundo en un futuro.
Yo soy el hermano mayor de mi familia,
con esto viene una extremadamente aburrida responsabilidad que no sirve
para nada; lo único bueno es que puedo salir a los lugares que mis
hermanos no. |