Aquí lo que algunos miembros de nuestro
equipo piensan sobre el requisito de
Kidlink en que todos los jóvenes participantes
usen sus nombres completos siempre que sea apropiado o requerido:
Lara Stefansdottir, Islandia, 1997
"Lo que yo más temo es de las personas
que tienen miedo. Cuando se controla por el miedo la conducta humana se hacen
cosas nunca imaginables. El miedo ha sido usado por políticos y aquellos
que quieren controlar la conducta humana hasta donde algunos pueden recordar.
Hay personas han matado brujas, han matado judíos, asustados de sus
talentos, riqueza y herencia."
"La vida no
está segura y nunca lo estará, arriesgándonos podemos
hacernos daño. Nosotros podemos herirnos en casa, al cruzar la calle,
o por el hombre de la próxima puerta. No hemos nacido con una
garantía. Podría haber sido bueno nacer con una etiqueta "esta
muchacha se garantiza hasta el año 2004". Pero ¿dónde
está mi desafío a la vida entonces?"
"La mejor cosa
que podemos hacer es hacer la promesa de tomar con sumo cuidado a los niños
en
Kidlink, tanto como posiblemente podamos. Este es el
mismo compromiso que cualquier padre debe hacer, pero nosotros no podemos
dar ninguna garantía plena como tampoco lo puede cualquier padre."
Laurie Williams, USA, 1997
"Como los medios de comunicación tienden
a enfocar más en lo negativo de Internet, y menos sobre el lado positivo,
aquí las personas saben poco o nada sobre Internet y corren asustadas.
En nuestro distrito *la regla* dice "Nombre, Inicial apellido"...*pero* yo
he sido capaz de hacerles cambiar esa decisión explicando a
los padres *exactamente* qué es
Kidlink y qué hacemos nosotros. Ellos han dado
el 100% de apoyo en permitir los primeros nombres completos para el
Response y el registro de IRC :)"
Hannah Sivan, Israel
"Yo comparo el Internet a una ciudad grande y
digo que nadie sale de la ciudad porque algunas cosas "malas" están
pasando allí. (Yo tampoco nunca he visto a un padre previniendo
a su niño o niña para hacer esto...). También nunca
he visto a alguien no comprar un periódico debido a la misma razón.
Esto no es único - Yo estoy seguro que la mayoría de ustedes
están haciendo lo mismo..."
Bonnie Thurber, USA, 1997.
"Yo creo en ser yo, yo soy Bonnie Thurber. Mis
estudiantes usan sus nombres también."
"Si los niños
no usan sus nombres reales y se les enseña que éste
es un lugar para esconderse y para temer, cuando ellos quieran usar
su login (nombre de usuario), harán las cosas con temor."
Brendan Desilets, USA, 1999.
"Algunas organizaciones advierten a los niños
de los peligros del web, y les instan a que tengan cuidado cuando estén
en la red, y, por ejemplo, nunca revelar su nombre completo, su dirección,
o la dirección de su escuela.
Ellos hacen
esto sin que sus padres de alguna manera puedan equilibrar todo lo bueno
que puede venir de posiciones sensatas (como en Kidlink) contra el
minúsculo riesgo que alguien podría sugerir que el niño
haga algo para extraviarse. Ellos demandan que se aconseje a los niños
cómo cruzar el camino sin antes mirar ambos lados, o
enseñándoles a no hablar con extraños.
En un tipo
de razonamiento corto, esa forma de pensar desecha puerilmente sensibles
distinciones. Me recuerda la primera vez que una de mis sobrinas fue a un
servicio religioso. Su madre le dijo que ella no debía hablar con
extraños, por lo que ella rechazó intercambiar saludos con
las personas de su alrededor en el momento apropiado del servicio. Al contrario
de la gente de estas organizaciones, mi sobrina, a la edad de cuatro años,
rápidamente ha aprendido a hacer una distinción obviamente
garantizada.
En los cinco
años que estoy involucrado con Kidlink, he tenido en varias ocasiones
que pedirles permiso para participar a los padres de mis niños.
Generalmente, más dijeron si, y el resto respetuosamente declinó.
Este año la proporción de aceptaciones es la típica,
pero un par de los rechazos son muy duros emocionalmente, por lo que puede
ser difícil para mí retener a mis estudiantes involucrados
sin crear una dividida controversia. Yo sospecho fuertemente que estos padres,
muy comprensiblemente, han sido influenciados por organizaciones que insisten
en el principio de "nunca revelar".
Yo no entiendo
por qué estas organizaciones ofrecen sus anuncios tan extensamente.
Es posible que ellos están operando asumiendo que nunca habrá
algún valor real en que un niño revele su nombre o el de su
escuela, quizás sus acciones no se basen en simples errores de
razonamiento. El sociólogo norteamericano Barry Glassner, en su libro
_La Cultura del Temor_, sugiere que "el inmenso poder y dinero aguarda a
aquellos quienes taladran nuestras inseguridades morales y nos suplantan
con sustitutos simbólicos."
En todo caso,
yo estoy ciertamente contento que los patrocinadores de Kidlink, que son
una lista muy impresionante, no entran en el temeroso disparate que esas
organizaciones están extendiendo."
¿Qué dicen otros?
Partes traducidas de un artículo publicado
en L'Espresso, Roma, Enero 14, 1996:
"Una de las
primeras voces en tocar las campanas de alarma fue la revista estadounidense
Harper's en un artículo llamado 'La Casa se pone transparente'. La
fecha es 1893, y cunde el pánico. El teléfono está
haciéndose muy popular, y los medios de comunicación
reaccionan denunciando los riesgos de la nueva tecnología para la
corriente moral.
En 1887, El
New York Times condena la horrenda naturaleza de la creación
diabólica diciendo cómo es posible que conectando
abusivamente los alambres se usen para escuchar las conversaciones
privadas de marido y esposa. El debate se calienta: Cualquiera puede penetrar
las paredes domésticas. Cualquiera puede, con la peor impunidad, llamar
a la esposa de otro, aún más peor, cortejar a su hija. Los
niños que respondan el teléfono pueden ser llamados por gente
corrupta y podrían oírse las peores obscenidades...."
¿Qué hay de nuevo?
Más...
Por más, chequee fuera de esta página
en el desafío cultural
de
Kidlink.
Traducida por
Froilán Herrera Cano y
mantenida por Lely Núñez
Coronel - Actualizada en Marzo 22, 2000
Copyright ® 2007
Kidlink . Todos los derechos reservados. |