<vuelta a página 1> ... <próxima página>Cuadro de texto:  El niño y la niña de Alalay
Cuadro de texto: Por: Patricio Edgar Vera Peñaranda
 
Para los que no tiene el privilegio de conocer a un niño          o una niña        de Alalay quiero contarles un poco como son:
El niño/niña de Alalay son  muy especiales, son personitas que por lo general se encuentran alegres, aunque tienen momentos en que se los ve renegando, les gusta mucho comer cosas ricas, ver películas y les encanta escuchar música a todo volumen, por suerte y gracias a la divina providencia, la mayoría son Bolivaristas, existiendo también un@ que otr@ oveja negra ( de ese equipo perdedor que no recuerdo su nombre pero tiene como símbolo a un gatito con rayas).
Ahora quiero decirles porque digo que son “especiales”,… porque principalmente saben estar alegres aún cuando viven circunstancias difíciles, aún cuando el mundo que los rodea los maltrata y los ignora. Son especiales por que saben perdonar y dejar de lado heridas y cicatrices del pasado y caminan sin voltear atrás, son MUY especiales porque ante todo son niñ@s VALIENTES que pocas veces se intimidan con cosas que a otros niñ@s de su edad los llenaría de pánico, no es, que,  no sientan miedo, lo que pasa es que saben proteger y defender su vida, son niñ@s seguros de si mismos.
El niño/niña de Alalay se ha negado a morir, es el sobreviviente de una sociedad injusta que ataca a los más débiles e indefensos, pero no ha existido adversidad que haya impedido que estos niños continúen alegres y apasionados de la vida.
Son sobre todo especiales porque aunque han sufrido la marginación y el rechazo, tienen una inmensa capacidad de dar Amor. Un abrazo de un niño/niña Alalay esta compuesto de 80% de amor de la más alta calidad, 10% de mucha esperanza, y 10% de confianza.
Si algo puedo apostar con la seguridad que voy a ganar, es que el niño/niña de Alalay va ha TRIUNFAR en este mundo!!, va dar mucho que hablar. Digo esto porque un niñ@ que han sobrevivido al hambre, al frío, al  rechazo y se ha aferrado a la vida, tiene madera para hacer grandes cosas.
Para terminar quiero manifestar que una de las cosas más bellas que me sucedió en mi existencia fue haber conocido a un niño/niña de Alalay.

Cuadro de texto: Página 8